lunes, 1 de noviembre de 2010

Editorial.- Qué le espera al PAN (2ª. Parte)

Hoy comparto con mis estimados 9 lectores un episodio de intimidad que se desprende de  la reflexión entre ciudadanos que compartimos los mismos ideales y los mismos valores, entre amigos que quieren dirigir al PAN en los próximos tres años y un servidor haciendo retrospectiva para analizar lo más valioso de nuestra historia como partido; sin nostalgia del pasado, pero con el ánimo de proyectar  que en el futuro podamos hacer renacer la esperanza en millones de mexicanos que han creído en nosotros


Estamos obligados a recuperar y preservar nuestra propia identidad, todo eso que valoramos tanto y que nos hacía diferentes a los otros,  deshacernos de las "viejas prácticas" que con el tiempo, producto de las debilidades de  la naturaleza humana, se han venido adhiriendo y  que no son nuestras, que siempre fueron de los otros, esas acciones nefastas que  combatimos a lo largo de nuestra historia porque las sufrimos de un sistema autoritario que ejerció ilegal e inmoralmente su poder desde el gobierno para reprimirnos, perseguirnos y excluirnos de la participación y de las decisiones que debimos haber tomado todos los representantes de la sociedad; eso que es propio de la concupiscencia humana que nos hace daño y nos desdibuja frente a los ciudadanos a quienes nos debemos y a quienes, inclusive, debemos hacer participar si queremos seguir teniendo una contribución histórica a la consolidación de la verdadera vida democrática de México


El ReTO es enorme hoy día, estamos obligados sin duda, a recobrar como partido la confianza ciudadana;  es hipócrita y soberbio pedirnos humildad entre nosotros o decirse humilde a si mismo, mientras no se use la autoridad que tenemos en custodia por los ciudadanos para regresárselo, sin aduanas ni simulaciones, a los ciudadanos;  no hay pacto más valioso que el que debemos hacer con la sociedad en serio, para comprometernos de veras a trabajar por los intereses de los demás y nunca por los propios; a construir alianzas entre todos nosotros, entre tirios y troyanos, en pos de una causa común a partir de los mismos principios y valores, vividos congruentemente con  honestidad intelectual, para que de verdad podamos construir la unidad, no la de un grupo o facción muchas veces motivado por revanchismos estériles o intereses facciosos, sino la de todos, no la de los seguidores de proyectos personales, sino la del proyecto de la institución íntimamente ligado al de todos los mexicanos;  a desprendernos de prejuicios de unos sobre otros, a incluir todas las visiones en un proyecto común, a cambiar la inercia que arrastra por el motor del cambio que impulsa el desarrollo, a postular a los mejores mediante el ejercicio democrático de un voto razonado, libre y secreto;  a dar testimonio personal de vida, que acerque al partido a las universidades, que atraiga a los chavos a la vida política, que les haga descubrir que también hay políticos honrados y decentes que queremos de veras servir a la comunidad porque queremos cambiar el estado de cosas que no funcionan;  estamos obligados a formar y cultivar a nuestros jóvenes y adultos en la lucha política, no en la grilla injuriosa y ratonera;  a preparar a nuestros futuros tribunos para la defensa ideológica  y el trabajo parlamentario en las cámaras, porque hoy algunos están convertidos sólo en gestores;  a formar a auténticos cuadros ciudadanos que asuman el liderazgo de las organizaciones de la sociedad civil para que la vertebren, la democraticen y la transformen desde ahí;  para que los funcionarios públicos hagamos la tarea con escrupuloso espíritu de servicio y pasión por ayudar a la gente menos favorecida; estamos también obligados a democratizar al partido que tanto ha luchado por democratizar a México, que ya probó el fracaso de la dedocracia y las "designaciones";  a generar condiciones de equidad entre todos, a ser justos;  a que los dirigentes sean sólo dirigentes, que para eso se postularon, aplicándose a cumplir y hacer cumplir  la norma interna y no verlos convertidos en  promotores y operadores políticos de nadie, sino en verdaderos promotores de la institución frente a la comunidad  y de la cohesión y fortalecimiento de su militancia, a conservar la calidad moral vamos;   Estamos obligados a que nuestros gobernadores, alcaldes y ediles sean los primeros en no distraerse de su quehacer primordial,  a demostrar que se puede gobernar con honradez, espíritu de servicio y que  rindan buenas cuentas a sus ciudadanos, a promover el esquema de gobierno que vertebra a la sociedad y la hace partícipe de su propio destino;  a retomar todos, en pocas palabras, el humanismo cristiano que inspiró a nuestros fundadores. Debemos pues, coadyuvar para que la Institución que nos recibió se perfeccione y logre los fines para la que fue creada, esa es la razón de ser de nuestra pertenencia política en Acción Nacional.

Tener en este proceso de elección a la dirigencia nacional del PAN a cinco candidatos es extraordinariamente rico, la caballada está gorda y eso es magnífico, las reglas son claras y el camino está trazado, como institución política de interés social, quien sea que gane la elección el próximo 4 de diciembre, tendrá que asumir estos retos para determinar el futuro derrotero de Acción Nacional frente a los escenarios electorales del año 2012, si queremos tener futuro.

lunes, 25 de octubre de 2010

Editorial.- ¿Qué le espera al PAN? (1ª. Parte)

de Ricardo Torres Origel

Esta semana ha dado inicio el proceso para la renovación del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional; quien ocupe  la presidencia del partido será el responsable de dirigir los trabajos de toda estructura y la militancia de todo el país rumbo a las elecciones federales próximas. El próximo 4 y 5 de diciembre en sesión de su Consejo Nacional, 381 consejeros habrán de elegir en voto directo, personal y secreto al sucesor de César Nava. A diferencia de lo ocurrido en los dos últimos procesos en los que sólo hubo un solo aspirante, hasta ahora son cinco los valientes apuntados, señal clara de que tendremos sin duda, con una caballada fuerte, una contienda muy interesante.

 
 

Justamente el día de ayer, conversaba con uno de los aspirantes a ocupar el cargo de Presidente Nacional, hacíamos un ejercicio sano de introspectiva, de reflexión y de autocrítica,  compartíamos nuestras visiones respecto de los retos del PAN para el futuro, con auténtica convicción por nuestros principios y valores, con la transparencia que da un diálogo entre amigos que comparten los mismos ideales y con un profundo amor a México y respeto por nuestra historia, le preguntaba, lo mismo que le he podio preguntar a cada uno de los que quieren dirigir a mi partido:  ¿qué le espera al PAN y a México contigo?, ¿ Qué vas a hacer para construir la unidad y preservar nuestra identidad ideológica y política? ¿Cómo superar el pragmatismo y preservar el humanismo?

 
 

El partido de Gómez Morín que desde 1939 y durante décadas, cuando no había nada que ganar, ni tenía nada que perder, cuando todo era cuesta arriba, mientras no fue gobierno, nació y vivió alimentado por el ferviente deseo, no de alcanzar sólo el poder público, sino para cambiar la cultura de los mexicanos, para transitar de un sistema político autoritario, a un estado democrático, transparente y tolerante, en donde se respetara la libertad de expresión, de conciencia y la voluntad personal.  Había armonía y cordialidad porque había eso que hoy se ve menos que antes, pero que todavía a muchos nos sostiene aquí: mística, generoso espíritu de servicio y de lucha por el Bien Común. Durante todos esos años, el PAN luchó por "mover las almas" para democratizar a México, porque quería desterrar del ejercicio del poder público las "viejas prácticas" que el sistema usaba para conservar el poder, eran los tiempos de "la Presidencia Imperial";  del "tapado" y del "candidato oficial", ese que se constituía en el elegido por el dedo del gobernante en turno y que usaba todos los recursos públicos a su alcance con el mayor cinismo y ante quien toda "la cargada" de funcionarios se debía doblegar a fin de imponer la voluntad del gobernante en turno a como dé lugar, abuso del cargo y desprecio por la responsabilidad  legal, ética y moral de velar por el bien común, para ofrecer chambas en el gobierno aunque no redituaran en nada al ciudadano, con cargo al erario que hizo al gobierno terriblemente ineficaz;  entregar ilegalmente a través del partido y su estructura "becas", así le llaman ahora,  sin el mínimo estudio socioeconómico, dinero en efectivo, vamos, para comprar lo que sea, inclusive la conciencia, menos para estudiar  y programas sociales y apoyos para los campesinos, "el voto verde" que dejó sectores de la sociedad terriblemente dependientes  del  gobierno, todo repartido a quienes podrían comprar para que les promovieran el voto, su estructura política eran operadores de la burocracia, funcionarios públicos, diputados y alcaldes  que amenazaban con el despido a los trabajadores del gobierno que no asistieran a sus mítines o no votaran por ellos para se viera el "músculo", a cambio de una torta y un refresco, o un plato de carnitas con frijoles; seleccionar a los desempleados del partido para emplearlos donde fuera a cambio de una lealtad inexistente, desviar cínicamente los recursos del contribuyente a las campañas, coaccionar, presionar, intimidar a todo aquél que se opusiera a sus intereses y a todo esto le llamaban: "ser institucionales"; el partido era sólo un apéndice malogrado del gobierno, era la maquinaria que así se aceitaba para cada elección, y funcionaba para hacer toda clase de trampas y mapacherías;  el dirigente partidista con una subordinación total a los designios del gobernante,  sólo el parapeto para que por su medio, el Presidente o el gobernador en turno impusieran a sus candidatos, "los fieles lacayos" del sistema a costa de lo que fuere, arremolinados como moscas alrededor del dulce,  ciclo tras ciclo, la historia era la misma y  así logró mantenerse muchos años más no sin consecuencias.  Ubicó en dos planos muy distintos y distantes uno del otro, generando un abismo infranqueable entre ambos: la clase política gobernante, inaccesible e hipócrita y el resto de los mortales, ciudadanos que no veían cristalizados sus sueños, por el contrario, lo recuerdo con pánico, herederos de inflaciones galopantes, crisis económicas y una deuda pública impagable. Un pasado que no queremos que jamás regrese, el fantasma del siglo pasado que ronda aún entre nosotros amenazando con volver a la vida.

 
 

No cabe duda, es mi convicción, que mientras en México no hayamos resuelto el gravísimo problema de la pobreza, no habremos de tener verdadera democracia, porque mientras haya necesidad, siempre habrá quien pueda, desde el gobierno, comprar las conciencias de la gente. Durante años, lo recuerdo con cierta nostalgia aún, al grito de "Toma lo que te dan, pero vota por el PAN", invitábamos a los ciudadanos a que tomaran conciencia de su propia libertad, con el más profundo anhelo y la más grande esperanza de que podríamos cambiar el actual estado de cosas.

 
 

Continuaremos con la segunda parte, la próxima semana en este mismo espacio.

lunes, 18 de octubre de 2010

¿Policías bajo el mando único del Gobernador?


RICARDO TORRES ORIGEL EN SALVATIERRA
IV INFORME DE ACTIVIDADES LEGISLATIVAS
SABADO 6 DE NOVIEMBRE A LAS 19:00 HORAS EXPLANADA DEL CARMEN.
zona centro.
 màs informaciòn enlacezona11b@hotmail.com  o al tel tel 466 161 20 87


Frente a la problemática de inseguridad que se vive en México, una de las estrategias propuestas por el Presidente Calderón con el aval de los gobernadores de todo el país radica en una reforma Constitucional, enviada ya al Senado para su discusión y análisis,  que plantea el establecimiento de lo que se ha dado en llamar: "mando único policial estatal", esto es, entre otras cosas, que el Gobernador en cada estado de la República, a propuesta de los alcaldes, sea quien nombre al titular de la policía en cada municipio y tenga el mando en todos los municipios de su estado, constituyéndose también la policía estatal. El espíritu de la propuesta es unificar no sólo el mando, sino también la certificación de los cuerpos policiales, homologar salarios y prestaciones, tener policías capacitados, establecer estándares objetivos de calidad en el servicio de seguridad pública entre otros elementos y las que logren certificarse seguirán en sus municipios, los que no, serían suplidos por una policía estatal. 
Actualmente, representan aproximadamente el 38% del estado de fuerza del país. Sólo 12 de los 31 estados tienen cuerpos policiales en todos sus municipios y más de 400 municipios en el país no cuentan con un cuerpo de seguridad pública propio, mientras que casi el 90% de los que sí tienen policía, disponen de menos de 100 elementos. Las 25 corporaciones más importantes concentran el 26% del estado de fuerza. Los municipios, a efecto de mejorar el desempeño de la función de seguridad pública que les está encomendada, reciben considerables recursos federales a través del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública de los Estados y del Distrito Federal. Tan sólo para el año 2010, los recursos destinados a seguridad pública en los municipios ascendieron a 13,918 millones de pesos.
A pesar de los esfuerzos realizados en los últimos años para fortalecer las capacidades de los cuerpos policiales municipales, los resultados no han sido los esperados. Entre 1994 y 2009, los delitos del fuero común representaron entre el 92 y el 95 por ciento de la incidencia delictiva nacional. Entre 2005 y 2009, se ha observado un incremento constante en la comisión de estos delitos.
Del conjunto de los delitos del fuero común, el robo, en todas sus modalidades, es el delito de mayor incidencia y, por lo tanto, el que representa el mayor problema e impacto en la seguridad de los ciudadanos. Según las encuestas de victimización, este delito representa cerca del 80% del total de los delitos que se cometen a nivel nacional, y el 40% de los que son denunciados ante el Ministerio Público. Existen alrededor de 2,000 instituciones de policías municipales, las cuales, cuentan con procedimientos muy variados y difusos, así como con acentuadas disparidades estructurales, presupuestales y de equipamiento. Este desequilibrio policial se verifica en aspectos tales como: la tasa policial y cobertura; recursos materiales; ingresos y prestaciones sociales; procesos de reclutamiento y selección, de formación y escalafón. Lo anterior, ha tenido como consecuencia patentes diferencias en la calidad del desempeño de la función policial, dificultando el cumplimiento coordinado de la misma, a pesar del esfuerzo desplegado con los lineamientos derivados de la reforma constitucional de 2008.
Se presenta un gran rezago en términos de capacitación. Alrededor del 80% de las academias de formación de policías preventivos que existen en el país fueron fundadas después de 1980, gracias a  esfuerzos aislados que resultaron en programas de estudio carentes de criterios homologados a nivel nacional, en términos de perfiles, funciones y jerarquías. Por otra parte, el nivel educativo de los policías municipales no corresponde a las funciones que desarrolla ni cumple con los estándares mínimos de profesionalización de la función policial: 2% de los efectivos municipales son analfabetas o carecen de instrucción, mientras que 68.3% sólo cuentan con educación básica.
Aproximadamente 61% de los policías municipales perciben un salario mensual inferior a 4,000 pesos, cantidad que resulta insuficiente para sostener una calidad de vida aceptable. Ser policía en México significa tener un empleo pésimamente remunerado, altamente riesgoso y con un estigma social sumamente negativo; por lo que se ha convertido en una actividad secundaria que se abandona en cuanto surge una mejor opción laboral. La incapacidad de vislumbrar un futuro para aquellos hombres y mujeres con vocación de servicio que optan por la carrera policial es evidente, por lo que no debe extrañar esta gran rotación de personal policial en las corporaciones.
En fin, la sociedad reclama soluciones al problema de la inseguridad pública con el objeto de vivir sin temor a sufrir algún menoscabo en su integridad personal o en su patrimonio a manos de la delincuencia. Es nuestra convicción que el Estado cumplir con el deber de garantizar la vida, la libertad, la integridad, el patrimonio y demás derechos de los gobernados. Por eso, tenemos que ser creativos y revisaremos con todo cuidado la iniciativa que nos plantean los gobernadores a través del Presidente de la Nación, haremos los ajustes necesarios previa consulta a los ediles y a los ciudadanos, pero necesitamos también, en contra parte, el establecimiento de mejores mecanismos de transparencia por parte de los Gobiernos estatales, no queremos incrementar el poder que algunos ejercen en sus estados, sino que podamos obligarnos a tener un proceso transparente de certificación policial, con todo lo que esto implique, incluido el elevar la calidad y el nivel de vida de los policías que dignifique su trabajo, recupere la confianza ciudadana y que se cumpla con la Ley: el bien a tutelar es la seguridad de todos y no podemos escatimar esfuerzos, ese es el ReTO que tenemos, hagámoslo juntos.
rto@ricardotorresorigel.org.mx
ricardo.origel/facebook.com
twitter@sentorresorigel

lunes, 11 de octubre de 2010

la unam en guanajuato

Cuando de opinar se trata, reza el refrán popular, “nada es verdad, nada es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”, dicho de otro modo: “hay quienes ven el vaso medio lleno y otros medio vacío”; Pues bien, yo quiero ponerme junto con mis estimados 9 lectores siempre del lado de los que proactivamente ven el lado bueno de las cosas, a pesar de todo; y es que últimamente nos hemos encontrado con una de esas buenas noticias que no siempre son noticia: la Universidad Nacional Autónoma de México abre su primer Campus Universitario en Guanajuato a partir del próximo ciclo escolar.

Con una inversión colegiada de 600 millones de pesos entre el Gobierno Federal, el estatal, el municipal y la propia UNAM, se habrá de construir en 60 hectáreas al sur de la ciudad de León este espacio académico, deportivo y cultural que abrirá sus puertas progresivamente a 15 mil alumnos a partir del próximo ciclo escolar para 15 carreras profesionales.

Trabajo de equipo entre todas las autoridades,  esfuerzo conjunto para un objetivo común: es el mensaje político de fondo y qué bien que así sea, no importa quién se lleve la medalla, es un mérito compartido entre todos los que hicieron la gestión para bien de la sociedad, cual debe;  lo más valioso es que se logró y que miles de jóvenes que no tienen acceso a la educación superior podrán tener esa oportunidad muy pronto.

Para ilustrar a mis estimados 9 lectores acerca de lo que esto representa y los retos que tenemos aún,  de acuerdo a los datos oficiales proporcionados por la SEP en el último informe del Gobierno Federal, para el presente ciclo escolar la población total en educación superior escolarizada en todo el país llegó a poco más de 2 millones 847 mil alumnos, pero esto representa tan sólo el 29% del total de la población de 19 a 23 años, es decir, en materia de cobertura de oferta educativa en este nivel, sólo apenas 3 de cada 10 jóvenes tienen acceso a la educación superior y aunque se ha avanzado porque, hay que decirlo, no hace mucho estábamos peor, aún tenemos mucho por hacer. También, de acuerdo al último informe 2008 publicado por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), para el caso de Guanajuato, la población total de estudiantes en todas las universidades del estado, públicas y privadas, la población total de la matrícula ascendía a 85 mil alumnos, de los cuales, y esto llama la atención, las universidades privadas cubrían más de la mitad con más de 49 mil estudiantes, mientras que las universidades públicas atendían apenas cerca de 36 mil.

Llama la atención que de acuerdo a la misma fuente, en el año 2005, la población total de estudiantes en Guanajuato en este sistema era casi de 81, 500; el sistema educativo del estado absorbía a casi 30 mil mientras que la educación superior privada, tenía una población de 51, 500 mil alumnos. Esto quiere decir, sin lugar a dudas, por una parte, que la población de estudiantes de profesional ha crecido en el estado y por lo tanto, que la oferta educativa en el sistema educativo público se ha incrementado mientras que la oferta en universidades privadas disminuye proporcionalmente y por otra parte, representa también la presión de la creciente población estudiantil sobre el estado, que termina la preparatoria y que busca un espacio para estudiar una carrera profesional.

Ciertamente los datos duros son para la reflexión, por eso, la UNAM no llega a Guanajuato a competir con otras instituciones en cuanto a número, ojalá sí en cuanto a calidad; llegan a contribuir a resolver  el enorme reto que enfrenta el estado cuando los chavos que quieren y pueden estudiar una carrera profesional no encuentran lugar en ninguna porque éstos son limitados.

Todos los días recibo correos y en las redes sociales por Internet de muchos de ellos pidiendo ayuda, en mis recorridos por los municipios del estado los chavos me piden que los oriente para tener esa oportunidad. Por eso, hoy veo el caso medio lleno, no lleno completamente,  porque el balance aún es negativo, pero celebro de verdad que todos los niveles del Gobierno hayan tenido éxito en esta gestión ante la UNAM, que seguramente no comenzó en estos días, que tiene mucho tiempo seguramente y que rendirá sus frutos. Así como la apertura del Campus del IPN en el Puerto Interior y la instalación de la Planta de la VW ahí mismo, los esfuerzos que veo se realizan a diario en muchos municipios de mi estado que no tenían una prepa, una escuela superior y que poco a poco han venido abriéndose, es de reconocerse.  Falta mucho por hacer, Guanajuato se construye poco a poco pero con tenacidad y constancia, debemos pugnar por seguir llevando estos esfuerzos a todos los municipios del estado, especialmente los de mayor marginación y con mucha creatividad y espíritu innovador  proponemos establecer un sistema que vincule al sistema educativo del estado, respetando la vocación regional, con la generación de oportunidades de empleo en cada región ahí está “el quid” del ReTO.

lunes, 4 de octubre de 2010

Comida chatarra

Escrito por Senador Ricardo Torres Origel   en el heraldo del bajío

Lunes, 04 de Octubre de 2010 00:45

No cabe duda que en estos gajes del oficio se aprende a diario, sobre todo cuando se despoja uno del "glamour" -que para muchos reviste tener un cargo público- y se mantiene a ras del suelo en contacto permanente con la ciudadanía.
Así es que en estos recorridos kilométricos por mi querido estado de Guanajuato he recogido las más extraordinarias experiencias nacidas desde la propia vida de los guanajuatenses; de ahí surge la inspiración para hacer nuestro trabajo y aportar lo mejor de nosotros mismos para seguir cambiando, para bien, el actual estado de cosas.

Reza el refrán popular que todo es una moneda de dos caras y, en el tema de la alimentación, no es la excepción: desde los que viven como el pobre Lázaro, en pobreza alimentaria, que no tienen ni lo más indispensable para satisfacer los requerimientos nutritivos diarios y padecen hambre y desnutrición, hasta los que se ubican en el otro extremo, al estilo de Epulón: comida de sobra, pero no necesariamente nutritiva ni de calidad que produce muchos otros males.
Dos facetas de nuestra realidad social mexicana que requiere la implementación de cambios en las políticas públicas con urgencia, para lo uno y para lo otro.
Tarea de romanos, sin duda, por el tamaño del reto a enfrentar, pero que tenemos  la obligación moral de iniciar.
Así, en la Comisión de Educación del Senado, analizamos en estos días la implementación de reformas a las Leyes de Salud, de Educación y la Ley Federal del Consumidor, a fin de regular, por primera vez, en las escuelas públicas y privadas de nuestro país, la venta y el consumo de alimentos de nulo o bajo contenido nutricional, mejor conocidos como comida chatarra.
Buscamos hacer cambios en la información de los empaques de los alimentos que ilustren al consumidor acerca del contenido real del producto que pretende comprar, promover entre los padres de familia la preparación de alimentos sanos y nutritivos para sus hijos, así como los que se preparen en la escuela y fomentar el hábito de la actividad física y la práctica de algún deporte, con el objetivo de evitar el grave problema de obesidad y sus enfermedades asociadas que padecen ya millones de personas en México.
Cifras de la Secretaría de Salud estiman que el 70 % de la población total sufre alguno de estos padecimientos. Asimismo, las actividades físicas poco a poco han dejado de ser prioritarias o relevantes para muchas personas y familias, lo que ha contribuido a la proliferación de actividades sedentarias de esparcimiento, por la que optan niños y jóvenes, y a la nula práctica del deporte.
El sobrepeso y la obesidad se presentan casi en el 70 % de la población. Visto desde la perspectiva de los géneros, ambos padecimientos afectan al 71.9% de las mujeres y al 66.7% que son hombres entre los 30 y 60 años. En niños de 5 a 11 años el índice fue de alrededor de 26% para ambos sexos; 26.8% en niñas y 25.9% en niños, lo que representa poco mas de 4 millones de niñas y niños que padecen sobrepeso u obesidad.
Según datos de la propia Secretaría de Salud, el costo total al contribuyente por el servicio de atención a los problemas de salud asociados al sobrepeso y la obesidad ha aumentado de 35,429 millones de pesos en 2000 al estimado de 67,345 millones de pesos en 2008. La proyección es que para el 2017 el costo total ascienda a 150,860 millones de pesos.
Estas cifras nos dan una idea del tamaño del costo que tienen los malos hábitos alimenticios en nuestro país, por una parte y, por la otra, lo que se podría hacer con ese dinero para acortar los márgenes de pobreza alimentaria en la que viven todavía millones de mexicanos. Pero también son indicadores de la terrible desigualdad social que seguimos padeciendo y que requiere de cambios legislativos de fondo.
Tengo que decir, con cierta preocupación, que esta discusión no ha estado exenta de tropiezos y claroscuros, los intereses económicos que se trastocan son muy grandes y no han faltado las objeciones a la reforma, los atorones y las prácticas dilatorias y torpederas. Para algunas empresas de alimentos chatarra, el mercado de los niños a través de las tienditas escolares les representa grandes dividendos y pingües ganancias.
Lo que pretendemos con la reforma es promover, desde luego, y con todo lo que esto representa para las condiciones de nuestra población, un cambio de cultura en el que participen los padres de familia, los maestros y los estudiantes, así como los propios fabricantes de alimentos, que fomenten mejores hábitos de alimentación e higiene, no sólo por el costo que esto representa, sino porque lo que queremos desde la propia legislación es una sociedad más sana para el futuro; tenemos aún mucho por hacer por supuesto, pero esperamos que este sea un buen comienzo.

www.ricardotorresorigel.org.mx
rto@ricardotorresorigel.org.mx Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
ricardo.origel/facebook.com
twitter@sentorresorigel

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Torres Origel pide un espacio de diálogo

NOTA DE MILENIO DIARIO

El senador Ricardo Torres Origel, exigió al Comité Directivo Estatal del PAN, dirigido por Fernando Torres Graciano, intervenir para evitar divisiones en el partido en la carrera por la gubernatura en el 2012.
León.- El senador Ricardo Torres Origel, exigió al Comité Directivo Estatal del PAN, dirigido por Fernando Torres Graciano, intervenir para evitar divisiones en el partido en la carrera por la gubernatura en el 2012.
“No comparto la visión particular de querer aventarle la bola a la Comisión Nacional de Elecciones porque no hay un proceso abierto sobre el tema. A mí me parece que está dentro de la propia capacidad de la dirigencia estatal, encontrar mecanismos de diálogo y de acuerdo simplemente para buscar ese propósito de transitar en lo que viene unidos”, declaró en rueda de prensa.
El senador Luis Alberto Villarreal; el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos; el alcalde Ricardo Sheffield Padilla, y el diputado federal Javier Usabiaga; integrantes del “Pacto de la Loma”, acordaron el viernes pasado una agenda para encontrarse con los militantes panistas de todo el estado.
Cada uno de ellos, igual que Torres Origel, ha reconocido su interés por contender para ser gobernador de Guanajuato.
“Yo creo que es importante que el Comité Directivo Estatal establezca una agenda de acuerdos mínimos. Si yo llegase a ser el candidato a la gubernatura en el 2012, lo menos que yo tendría que hacer es no polarizar sino buscar la manera de conciliar”, consideró Torres Origel.
Respecto a las declaraciones del ex presidente Vicente Fox Quesada, en las que adelantó que el PRI ganará la elección presidencial, el senador difirió.
“Si el comentario es en relación a que nos pongamos a trabajar: bienvenido. Si en el 2012 el PAN está unido, el PRI nos hace los mandados”, concluyó.
El pasado viernes, los cuatro aspirantes a la gubernatura del grupo doctrinario o ala calderonista, se reunieron para lanzar discursos a unos 300 militantes de Acción Nacional.
Pero el evento fue cerrado y se prohibió el paso a los reporteros. Incluso se cubrieron las ventanas y vidrios con plásticos negros para evitar que se viera desde afuera del salón ‘Sembradores de la Amistad’.
 
Mariana Nieto

domingo, 19 de septiembre de 2010

Ricardo Torres Origel - ¡Viva México Chirriones!

Desde este rinconcito de Guanajuato, cuna de conspiradores, de la tierra mía, no puedo dejar pasar la oportunidad para compartir con mis estimados 9 lectores para hacer alusión a los festejos del bicentenario de nuestra independencia. Creo que todos los mexicanos lo vimos y lo vivimos, el pasado 15 Y 16 de septiembre entre el festejo popular y las celebraciones oficiales, se han pasado 200 años del nacimiento de nuestra nación independiente. Una ocasión única también para reflexionar en lo que hemos construido en este tiempo y lo que aún nos falta por hacer.

Cuántas cosas han pasado en estas dos centurias, nuestra historia está llena de ejemplos de esperanza y de sacrificio, de hombres y mujeres buenos que lucharon por sus ideales en su momento, independientemente de la corriente ideológica que los motivara, no hubo traidores a la patria, sólo seres humanos que querían cosas diferentes para su país. México muchos años después de su lucha independiente, tuvo que enfrentar guerras fratricidas para terminar de definir, inclusive, qué tipo de régimen de gobierno quería darse a sí mismo, la lucha entre la monarquía y la república, entre los conservadores y los liberales. Nadie hoy cuestionaría la consolidación del estado liberal a través de la República, pero llegar a ello fue a costa de mucha sangre de unos y de otros, pero mexicanos todos. Los que han escrito la verdadera historia de México no fueron los escritores oficiales bajo la visión excluyente de los vencedores que la relataron a modo, sino la que se ha escrito a lo largo de todo este tiempo y la que se sigue escribiendo a diario con millones de héroes unos reconocidos y honrados y otros desconocidos y muchos olvidados.

Es también éste el momento de reconciliarnos con nuestra historia y con nuestro pasado.

En estas semanas también se están exhibiendo en las carteleras de los cines y en televisión algunas películas que nos hablan de los héroes de la Independencia, pero más que ver al héroe, nos muestran la faceta humana de estos hombres y mujeres, de cómo respondieron a los retos de su tiempo, ahí es donde está el “quid” de su heroísmo, más que en lo que hayan o no logrado, en cómo se enfrentaron para cambiar el “status quo” de su época. He leído y recomiendo ampliamente a mi círculo de lectores, la serie de libros que ha escrito Armando Fuentes Aguirre, mejor conocido como “Catón”: “La otra Historia de México”, son tres tomos de fácil acceso, pero de mucho mayor amena lectura, hasta anecdótica, diría yo; la verdad es que es una delicia leerlos por la forma y la ligereza en su escritura, nos describe muy bien esa parte humana de tantos personajes que los libros oficiales nos divinizaron hasta el hartazgo y nos ubica en la realidad humana y cotidiana de nuestro pasado extraordinario.

A lo largo de todos estos meses anteriores, a través de las redes sociales y los medios de comunicación, se han manifestado miles y miles de ciudadanos respecto de si hay o no motivos para festejar; los más optimistas y los más pesimistas, a todos les concedo razón, porque seguramente cada uno ha podido desde su propio estado de ánimo visualizar su propia situación. Sin embargo, hoy tenemos muchos elementos para saber que en estos años México se ha venido constituyendo como Nación a diferentes ritmos, pero lo ha venido haciendo, con esfuerzo y sacrificio sin duda. No podemos decir que los tiempos del pasado son mejores, debemos considerar que cada generación ha tenido sus propios afanes y sus propias circunstancias; no podemos hacer filosofía de la historia sin encuadrarnos en el marco histórico de cada momento y de cada actor.

Yo quiero estar del lado de los optimistas que creemos, sin lugar a dudas, que hoy México es mejor que antes, ciertamente han crecido nuestros desafíos, pero en la medida en que cada uno de nosotros, cada ciudadano, respondemos a los retos de todos los días, estamos construyendo un mejor país; el papel del gobierno es generar las mejores condiciones para que las personas podamos desarrollarnos en armonía y en paz, dar certeza jurídica y legal a las inversiones para que se puedan generar empleos; abrir las oportunidades de una mejor vida en salud, en educación y en infraestructura para que la sociedad también pueda abrirse camino en la vida. Los gobiernos son temporales y transitorios, pero la sociedad permanece y crece.

Alguna vez, hace ya muchos años, haciendo mis “pininos” en estos gajes de la política, alguien me preguntó por qué había tomado la decisión de entrarle a esto, y mi respuesta fue simple; “porque no estoy satisfecho con lo que nos han heredado las generaciones pasadas y porque si no hago algo por cambiar las cosas para bien y heredar un mejor futuro a las que vienen, otros lo harán y sabrá Dios cómo y no puedo menos al retirarme que dejar el lugar mejor de cómo lo encontré”.

El bicentenario nos pone en un momento crucial para retomar el rumbo de nuestro país para los siguientes 200 años por venir, está claro que en el México contemporáneo, el gobierno no puede con todo el paquete, la verdad es que sólo nunca ha podido sin los ciudadanos, hagámoslo unidos y hagámoslo con ganas. Las futuras generaciones lo merecen.
www.ricardotorresorigel.org.mx
rto@ricardotorresorigel.org.mx
Nos seguimos en facebook.